Daniel Ortega descarta adelantar elecciones en Nicaragua como exigen sus opositores

 

Daniel Ortega descarta adelantar elecciones en Nicaragua como exigen sus opositores

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, descartó este sábado un adelanto de elecciones como exigen sus opositores en manifestaciones que realizan desde hace casi tres meses, en medio de una ola de violencia que deja más de 230 muertos.

"Aquí las reglas las pone la Constitución de la República a través del pueblo, las reglas no pueden venir a cambiarlas de la noche a la mañana simplemente porque se le ocurrió a un grupo de golpistas", dijo el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ante una manifestación de sus seguidores en Managua.  

El mandatario de aparecía en público desde el pasado 30 de mayo.

"¡Abajo los golpistas!", "¡Ni un paso atrás!", "¡Se queda, mi comandante se queda!, "Queremos la paz", gritaban, ondeando banderas del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).

La marcha partió de la Plaza de las Victorias rumbo a la Rotonda Hugo Chávez, donde se erige una colorida estructura metálica del busto del fallecido líder socialista venezolano, rodeada de gigantescos árboles de la vida de metal, instalados por la esposa de Daniel Ortega, la vicepresidenta Rosario Murillo.

"Estoy apoyando al comandante Ortega, el único que ha velado por los pobres contra la dereha golpista, que mantiene.  Ellos mismos se están matando.  Los encapuchados son de ellos, que andan asaltando a la gente", dijo a la AFP Guillermo Ramírez, un albañil de 43 años

 

Hombres vestios de civil, encapuchados y fuertemente armados, patrullan con policías y antimotines varias ciudades levantando las barricadas de adoquines que construyeron los manifestantes.  Los grupos de derechos humanos les atribuyen la mayor responsabilidad de la violencia.

Ante la manifestación convocada por el gobierno, la opositora Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia - grupos de la sociedad civil- decidió aplazar para el próximo jueves una marcha que tenía prevista este sábado y llamar a un paro nacional un día después, el 13 de julio, a fin de presionar la salida de Ortega.  Los opositores acusan a Ortega, exguerrillero de 72 años que gobierna desde 2007 por tercer periodo consecutivo de entablar con Murillo, también vicepresidenta, una dictadura marcada por la corrupción y el nepotismo.

La presencia masiva de policías y otros efectivos de las "fuerzas combinadas" del Gobierno alrededor de Sutiaba, en la ciudad de León (noroeste) impuso un ambiente tenso, y las familias temían que realizaran una nueva "cacería" de jóvenes, dijo una portavoz de la Coalición Leonesa a periodistas.  Esta acción se da justo este día, en que el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) programó una marcha a su favor.

La Coalición recomendó a los pobladores de León no salir a las calles y reportar cualquier violación a los derechos humanos.

 

Los manifestantes "autoconvocados" de León habían programado una marcha multitudinaria hoy sábado para mostrar rechazo a Ortega, sin embargo, la suspendieron cuando el FSLN anunció una "contramarcha" para este mismo día, según informó la Coalición.