El 60% de menores deportados son originarios de tres departamentos

 

 

El 60% de menores deportados son originarios de tres departamentos

 

Huehuetenango, San Marcos y Quiché son los departamentos desde donde más menores de edad migran hacia Estados Unidos, a juzgar por las estadísticas ofrecidas por la Procuraduría General de la Nación (PGN) que indican que en los primeros siete meses del 2018 de esos lugares eran originarios el 60.5% de los niños y niñas que fueron deportados.

 

Las cifras proporcionadas también revelan un incremento en el promedio mensual de menores que han retornado al país desde EE. UU. y México en comparación con el promedio del año pasado. En los primeros siete meses del 2018 tres mil 203 fueron deportados, 458 al mes. Mientras que, en el 2017, en todo el año regresaron a Guatemala cuatro mil 324, 360 mensuales.

 

De acuerdo con la PGN, el 26 por ciento de los menores retornados es de Huehuetenango, el 22 de San Marcos el 13 por ciento de Quiché. De los tres mil 203 menores retornados 673 son niñas.

 

Además, un 88 por ciento migró debido a su situación económica, un 7.5 por ciento por la violencia en sus comunidades, un 2.5 por ciento por reunificarse con seres queridos y el restante 2 por ciento por que tenía un ofrecimiento de trabajo.

 

Respecto al por qué en esos tres departamentos hay una marcada diferencia en comparación al resto en cuanto a menores deportados, el vicecanciller Pablo García Sáenz, consideró que tiene mucho que ver los engaños de los coyotes quienes les afirman a las familias que por ser departamentos fronterizos les será más fácil ingresar a México y llegar a EE. UU.

 

“Se da un engaño más fuerte les dicen que prácticamente en media hora ya estás en otro país. El engaño suele tener más impacto porque están más cerca de México”, expuso el funcionario.

Agregó que en esas áreas hay mucha desinformación puesto que los coyotes les dicen a las familias que si van con menores van a tener de inmediato residencia en EE. UU., engaños que han experimentado un crecimiento en los últimos meses. 

 

Para Úrsula Roldán, directora del Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales de la Universidad Rafael Landívar, el porcentaje de no extraña puesto que coincide con que esos tres departamentos figuran dentro de los que más expulsan migrantes, en parte porque continúan dependiendo de la agricultura.

 

“Yo creo que esos departamentos tienen una situación más crítica por los cambios en la agricultura y porque esto ya no es una posibilidad de trabajo, recuérdese que ha bajado mucho el trabajo temporal tanto en la costa sur como en México donde el peso se ha devaluado respecto del quetzal”, afirmó la experta.

 

Roldán añadió que el aumento de las deportaciones de menores también está relacionado con el endurecimiento de las medidas migratorias del gobierno de Donald Trump que no tan fácil permite una reunificación de las familias en EE. UU. y ya no permite que los casos lleguen a juicio.