En condiciones infrahumanas y dentro de sótanos: así rescataron a 49 "esclavas sexuales" en Colombia

 

 

En condiciones infrahumanas y dentro de sótanos: así rescataron a 49 "esclavas sexuales" en Colombia

 

En condiciones infrahumanas y dentro de sótanos incomunicados con el exterior fueron encontradas 49 mujeres que eran explotadas sexualmente en negocios de Colombia, según un reporte de Univisión Noticias publicado este martes. 

 

Se trata de 26 mujeres colombianas y 23 venezolanas que fueron "reclutadas" con engaños por una extensa red de proxenetas que opera en Cartagena de Indias y otros antros nocturnos en las urbes de ese país sudamericano. 

 

La operación confirmó la forma de operar de este tipo de negocios: "Arriba eran discotecas. Abajo, en los sótanos, antros de explotación sexual donde las mujeres sobrevivían en condiciones precarias, bajo la amenaza de sus proxenetas", consigna la cadena de noticias.

 

La estructura, que prácticamente secuestraba a las mujeres, les hacía ofertas laborales atractivas, las llevaba a determinados lugares y les retenía los documentos de identidad a quienes los tenían. 

 

Después las confinaba en los sótanos, comunicados sólo por medio de pasadizos ocultos, y las obligaba a mantener encuentros sexuales con clientes selectos. "Cuando descubrían el engaño, ya era demasiado tarde", dice la nota. 

 

La Fiscalía colombiana estableció que la mayoría de mujeres eran indocumentadas y la banda de proxenetas les imponía la cantidad de encuentros íntimos que deberían mantener al día, a cambio de supuesto alojamiento y de manutención.

 

Las autoridades no descartan que estas estructuras delictivas dedicadas a la explotación de "esclavas sexuales" tengan vínculos o sean dirigidas por Liliana Campos Puello, la Madame, capturada a principios de agosto y señalada como una de las mayores líderes de estructuras de explotación sexual a escala internacional. 

 

Este es el segundo golpe que las autoridades asestan a esta red criminal, que suponen se extiende hacia otros países en la misma forma de operar, y cuya principal característica es la trata de personas, delito que en Colombia se penaliza hasta con 23 años de prisión y con cuantiosas multas. 

 

Por ahora, los edificios en los que funcionaban los antros podrían pasar a poder del Estado, y las mujeres serán albergadas en centros estatales y de migración, donde recibirán la atención adecuada y donde se decidirá su futuro legal.