La caravana de migrantes en medio de la campaña electoral de EE.UU.

 

 

La caravana de migrantes en medio de la campaña electoral de EE.UU.

 

En los comicios legislativos del 6 de noviembre, los demócratas tienen opción de recuperar el Congreso. En su intento por evitarlo, Trump ha mencionado en los últimos días de campaña los peligros de la inmigración ilegal.

 

“¡Un asalto a nuestro país!”, calificó el presidente estadounidense Donald Trump a la caravana de migrantes hondureños conformada, según la ONU, por más de 7 mil centroamericanos y que se dirige a Estados Unidos. Según analistas, Trump ha retomado el tema de la migración ilegal para agitar a sus bases, dos semanas antes de las elecciones en las que su mayoría en el Congreso corre peligro.

 

“Para mejorar su base, [la caravana] ha resultado ser extremadamente oportuna”, señaló Muzaffar Chishti, abogado y director del Migration Policy Institute (MPI) en la Universidad de Nueva York.

 

El tema migratorio ha sido protagonista en el discurso político del republicano desde que era candidato. La actual movilización le permitió al presidente reescribir el discurso anti-migratorio, luego de que tuvo que echar atrás una política de separación de familias tachada por sus detractores de inhumana y anti-estadounidense.

 

“La realidad de la situación (de la caravana y los migrantes) no ha evitado que Trump y algunos de sus aliados mediáticos retuerzan la historia para que encaje en su propia agenda”, aseguraba la Columbia Journalism Review, una reputada publicación de esa universidad.

 

Y a medida que los electores se preparan para votar el 6 de noviembre, Trump aprovecha para sacar el tema buscando movilizar a los republicanos y evitar que los demócratas tomen, como pronostican las encuestas, por lo menos el control de la Cámara de Representantes.

 

La caravana partió el 13 de octubre de San Pedro Sula, Honduras, dos días después de una reunión que sostuvo en Washington Mike Pence, vicepresidente de EE. UU., con los presidentes de Honduras, Juan Orlando Hernández; de Guatemala, Jimmy Morales y el vicepresidente de El Salvador, Óscar Ortiz.

 

Pence les instó a hacer más esfuerzos para frenar los flujos de inmigración ilegal. Por su parte, el Triángulo Norte reclamó ayuda para hacer frente a las maras y mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos.

 

“El partido demócrata está animando a millones de extranjeros ilegales a romper nuestras leyes y violar nuestras fronteras y abrumar a nuestra nación”, dijo Trump el lunes en Texas, acusando a sus opositores de estar detrás de esta movilización.

 

Sus afirmaciones generaron controversia y Trump, finalmente, acabó admitiendo el martes que no tenía ninguna evidencia para sostenerlas.

 

“EMERGENCIA NACIONAL”

 

En su campaña para la Casa Blanca en 2016, Trump aprovechó los temores de los estadounidenses de una crisis migratoria, acusando a los extranjeros de traer violencia y drogas al país, y así galvanizar a sus partidarios.

 

Ahora, ha amenazado con declarar la situación de la caravana como una “emergencia nacional”. Y para deleite de su base, dijo que cerrará la frontera sur de EE. UU. con México, y que va a cortar la ayuda internacional a Guatemala, Honduras y El Salvador por no detener la marea migratoria.

 

En el terreno parece que el Gobierno mexicano, presionado por EE. UU., necesita proyectar la imagen de que está “haciendo algo” para controlar a la caravana, pero sin la imagen de que está reprimiendo a los migrantes. Como sucedió en el puente fronterizo con Guatemala. La estrategia es llevar a cabo los trámites migratorios en procesos individuales.

 

Una crítica de los demócratas puede colocarlos como débiles sobre seguridad nacional. Pero ponerse del lado de Trump, probablemente les costaría el voto hispano, que representa una buena porción de su base.

 

COORDINADOS

 

En la vanguardia de la caravana, algunos miembros llevan chalecos verdes y dan directrices al grupo para no obstruir las carreteras. “¡No se suban a los autobuses!”, les gritan, para evitar que sean deportados. Hay también liderazgos medios que organizan a pequeñas brigadas de mujeres o familias. –EL PAÍS

 

49.1%

 

Tienen los demócratas.

 

41.1%

 

Los republicanos en el promedio de encuestas en cuanto a la intención de voto para las elecciones de noviembre.

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