Migrantes hondureños ingresan a Guatemala pese al bloqueo

 

 

Migrantes hondureños ingresan a Guatemala pese al bloqueo

 

La caravana partió el sábado de San Pedro Sula, Honduras, con el fin de llegar a EE. UU. en búsqueda de mejores condiciones de vida y seguridad.

 

La caravana de cerca de 5 mil migrantes hondureños en ruta hacia Estados Unidos cruzó ayer la frontera con Guatemala, pese a un bloqueo policial y la amenaza de las autoridades guatemaltecas y mexicanas de no permitirle el paso.

 

 

La columna compuesta por hombres, mujeres y niños llegó pasado el mediodía al puesto fronterizo Agua Caliente, Chiquimula, donde la Policía guatemalteca había formado una valla para impedir el paso, pero no intervino ante la masiva incursión humana.

 

 

Tras avanzar cinco kilómetros, los hondureños fueron detenidos durante varias horas por al menos 200 agentes que llegaron de diferentes comisarías. Además, se observaron helicópteros que sobrevolaron el área.

 

 

Al lugar se presentó el quinto viceministro de Gobernación, José Alfredo Olazabal Mendizábal, y el general Julio Paz Bone, acompañados por el gobernador departamental, Luis Molina. Los funcionarios no permanecieron por mucho tiempo en el lugar y se retiraron sin dar declaraciones.

 

 

Los migrantes gritaron consignas contra los presidentes de Honduras, Juan Orlando Hernández, y de Guatemala, Jimmy Morales. “Déjenos pasar, somos centroamericanos, tenemos libertad de pasar por este país”, afirmaban.

 

 

Según los acuerdos migratorios centroamericanos, el tránsito de personas es libre en los países del Istmo. No obstante, el Instituto Guatemalteco de Migración planteó objeciones y afirmó que “Guatemala no promueve, ni respalda, la migración irregular en ninguna de sus formas, por lo tanto rechaza los movimientos organizados con fines ilícitos y que tergiversen o utilicen la figura de un derecho humano, como es la migración, para fines particulares”.

 

A su vez, México advirtió el pasado sábado que quienes pretendan ingresar a su territorio deberán cumplir con los requisitos migratorios que establece su legislación.

 

 

Ermides Reyes, uno de los migrantes hondureños, contó que han atravesado momentos difíciles en su país, debido a la pobreza, inseguridad, y falta de empleo. “No somos delincuentes, tenemos los documentos en orden”, afirmó.

 

 

Luego de negociaciones entre los líderes de la caravana y las autoridades guatemaltecas se les permitió el paso y el colectivo se dirigió hacia la Casa del Migrante de Esquipulas, en donde se les entregó comida y agua. Además, recibieron asistencia médica de la Cruz Roja guatemalteca debido a que algunos presentaron desmayos por el agotamiento y falta de alimentos.

 

 

IGLESIA MUESTRA APOYO

 

 

La Iglesia católica de Guatemala manifestó su apoyo a la caravana después de que las autoridades guatemaltecas amenazaran con impedir su ingreso alegando un supuesto origen “ilícito” del movimiento.

 

 

“Independientemente de si hay temas políticos o si la caravana está organizada por políticos, como se ha sospechado, lo que encontramos a nuestras puertas son personas con necesidad de atención y cuidado”, dijo la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal en un comunicado.

 

 

SIGUEN SU CAMINO

 

 

Al cierre de esta edición se informó que los migrantes dormirían en dos albergues y en el Coliseo de Esquipulas. Según afirmaron, hoy continuarán su camino y atravesarán el país hacia la frontera de Tecún Umán, San Marcos.