Nicaragua: Organización de DDHH cierra oficinas

 

 

Nicaragua: Organización de DDHH cierra oficinas

 

La oposición denunció la semana pasada que el Gobierno ha desatado una fuerte persecución contra sus activistas y manifestantes.

 

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), destacada en el rescate de manifestantes heridos, detenidos u hostigados durante las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega, anunció ayer que cerrará sus oficinas por amenazas y asedio de grupos armados ilegales.

 

 

El director de la ANPDH, Álvaro Leiva, quien por medio de un comunicado anunció el cierre temporal de las oficinas, se encuentra en Costa Rica, aunque se desconoce si solicitó asilo.

 

 

El activista que junto a su familia contaba con medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), afirmó que abandonó el país porque el Gobierno de Ortega “no tiene la voluntad de cumplir con su compromiso en materia de derechos humanos”.

 

 

La ANPDH “se ha mirado amenazada tras haber recibido información alarmante sobre la activación de prácticas ilegales de persecución judicial y criminalización sin fundamento legal que lo motive en contra” de sus activistas, alertó la organización.

 

 

Ante esta situación, la ANPDH decidió cerrar sus oficinas en Managua como medida preventiva, “a fin de garantizar la integridad física y la seguridad de nuestros defensores”, señaló. No obstante, informó que seguirá atendiendo las denuncias de víctimas a través de internet.

 

 

La ANPDH recibió en julio el Premio Franco-Alemán de Derechos Humanos en Nicaragua en reconocimiento a su labor.

 

 

El presidente de la ANPDH, Roberto Sólorzano, calificó lo ocurrido de “gravísimo” y dijo que “esto lleva al máximo nivel la prueba” a nivel internacional de que el “ataque a las defensorías de derechos humanos en Nicaragua ya llegó a niveles sin precedentes”.

 

 

La organización ha denunciado la existencia de una “profunda crisis” de violación a los derechos humanos por la represión a las protestas iniciadas el 18 de abril. Además, ha ayudado a gestionar, junto con la Iglesia católica, la liberación de cientos de detenidos ilegales, y ha señalado la existencia de cerca de 600 desaparecidos.

 

 

El presidente Ortega ha acusado a sus opositores y grupos humanitarios de ser parte de una conspiración “golpista” financiada por Estados Unidos.

 

 

Seguirán mediación

 

 

El arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, señaló ayer que la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) continuará como mediadora del diálogo nacional que intenta buscar una salida a la grave crisis política del país, pese a que no han tenido acercamiento con el Gobierno. Sin embargo, Brenes  señaló que en los próximos días la CEN se reunirá para valorar un nuevo llamado al diálogo nacional.-DPA