Agenda legislativa será condicionada por asuntos preelectorales

 

Agenda legislativa será condicionada por asuntos preelectorales

Diputados estarán más preocupados por reformas para salvar su reelección que en asuntos de beneficio público.

Diputados de distintas bancadas consideran que la agenda del Congreso se verá seriamente condicionada por los asuntos preelectorales que los parlamentarios deben atender en sus partidos políticos en todo el país.

Además, algo que podría afectar de forma brusca la labor legislativa es la prohibición vigente del transfuguismo y podría representar una limitante para quienes buscan reelegirse.

Esta situación crearía un ambiente donde algunos empujen la iniciativa para eliminar dicha prohibición —junto con la de financiamiento electoral ilícito— sobre cualquier otra, y se reviviría el conocido como “pacto de corruptos”.

Óscar Argueta, de la Unidad Nacional de la Esperanza, opina que la limitante para recibir diputados electos por otros partidos tiene al pleno del Congreso con cerca de 70 legisladores preocupados por la posibilidad de que se les complique participar en el proceso electoral.

“Esto determina la agenda legislativa, porque es un mecanismo de presión para hacer avanzar su necesidad. Cualquier tema que se quiera empujar tendrá como condicionante esa situación —despenalizar el transfuguismo—”, señaló el legislador.

Agregó que este segundo periodo de sesiones ordinarias coincidirá con las asambleas municipales y departamentales de los partidos; es decir, que muchos diputados estarán concentrados en la actividad partidaria y no en la legislativa.

Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala, consideró que el segundo periodo será “muy complicado” porque la alianza de intereses que llevó al presidente del Congreso actual se verá cada vez más debilitada.

“Esto tiene una simple causa, la contienda electoral. Será normal ver codazos, ataques y querer empezar a hacer todo lo que no se ha hecho porque creen que la sociedad tiene memoria corta y entonces, a empezar a hacerlo ahora”, señaló Montenegro.

Enrique Álvarez, de Convergencia, coincidió con el punto de vista de Montenegro y precisó que los intereses que se expresan desde ahora en los partidos mayoritarios tienen que ver con el financiamiento electoral ilícito, el transfuguismo y la “obsesión” que tiene la Junta Directiva en contra de las oenegés.

Manuel Conde, del Partido de Avanzada Nacional, reconoció que existe   interés en que se apruebe la reforma a la Ley Electoral que prohibió el transfuguismo, pero dijo que eso no debería afectar la dinámica del Congreso.

“En el segundo periodo de sesiones tenemos encaminada una agenda y debería concluirse. No veo con tanta preocupación que estemos en un año preelectoral, veo con más preocupación que tenemos que resolver el tema de atender la opinión de la Corte de Constitucionalidad (CC) del impedimento de cambiarse de bloque por tres años, como se estableció”, aseveró.

Conde agregó que no es correcto que se prohíba el transfuguismo del todo, aunque admitió que afecta la gobernabilidad del Congreso.

Carlos Chavarría, de Compromiso, Renovación y Orden, dijo que el segundo periodo de sesiones se ve complicado para conseguir consensos mínimos, y que, si la Directiva no toma un rol de liderazgo, lo más probable es que “no pasará nada”.

En tanto el asunto del transfuguismo puede afectar el desarrollo de la agenda legislativa, y en el caso de los integrantes de FCN-Nación existe una gran posibilidad de que se conviertan en diputados independientes. Sin embargo, Morales cree que esto no afectaría tanto, ya que el partido oficial llegó al Legislativo de una forma atípica —además, lo integran varios tránsfugas—.

 Información Prensa Libre