Aguas residuales amenazan el lago de Atitlán

 

 

 

 

Aguas residuales amenazan el lago de Atitlán

 

 

La Asociación Amigos del Lago de Atitlán propuso la implementación de sistema de alcantarillado para eliminar la contaminación de la cuenca con los desechos de los poblados aledaños.

 

 

Los brotes de cianobacterias en el lago  de Atitlán se han registrado cada dos años, desde el 2009, cuando se cubrió casi un 70 por ciento. En los últimos meses se reportó un nuevo caso que alcanzó el 40 por ciento. Sin embargo, la aparición de las algas verde-azules es solamente el problema visible que distrae de la verdadera amenaza: las aguas residuales.

 

 

La contaminación que provocan esas aguas no es evidente porque se diluyen, pero según la Asociación Amigos del Lago de Atitlán, actualmente se encuentra presencia de coliformes fecales y ausencia de oxigeno en el total del lago.

 

 

Eliminar por completo el ingreso de aguas residuales desviándolas fuera de la cuenca para tratarlas fue una de las recomendaciones contenidas en el estudio realizado en 2014 por la Universidad de Nevada Reno, Universidad de California, el Desert Research Institute, la Universidad del Valle y la Universidad Rafael Landívar.

 

 

Pero fue hasta este año que se impulsó un proyecto basado en ese informe por iniciativa de dicha organización, el cual contempla la construcción de alcantarillados sanitarios en los poblados que rodean la cuenca.

 

 

La propuesta fue presentada al Ejecutivo el 15 de octubre pasado y se espera que el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) analice la forma de conseguir los US$215.6 millones necesarios para realizarlo.

 

 

El proyecto

 

 

Eduardo Aguirre, representante de Amigos del Lago de Atitlán, explicó que se planea implementar un sistema separativo para conducir el agua de lluvia hacia el lago, mientras que las aguas residuales serían exportadas hacia una planta de tratamiento con un sistema de lodos activados en el que se realiza un proceso biológico para la depuración natural.

 

 

Esto permitiría capturar metano para generar energía y que se pueda invertir el recurso en la operación y mantenimiento sostenible del proyecto. Dicha instalación estaría ubicada en la finca San Julian que está a cargo de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac).

 

 

Hasta ahora, se cuenta con los estudios y la planificación de la ingeniería, que fue realizada por la organización a partir de definir la topografía de las comunidades para distinguir las áreas que todavía no están urbanizadas y poder diseñar la red de alcantarillado.

 

 

El proyecto está planeado para tener una vida útil de al menos 25 años, tomando en cuenta un crecimiento demográfico, debido a que actualmente viven 275 mil personas alrededor de la cuenca, pero se estima que para el 2045 habiten más de 800 mil.

 

 

No obstante, Aguirre señaló que aún está pendiente realizar el consenso social, obtener la aprobación de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan) y realizar los estudios de impacto ambiental para obtener los permisos del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

 

 

“Finalizamos la parte que demuestra que, desde el punto de vista de ingeniería, es posible hacerlo, ahora hay que llenar los demás requisitos para que esto se convierta en un proyecto bancable”, señaló el integrante de la Asociación.

 

 

Objetivo: 2022

 

 

La Asociación Amigos del Lago de Atitlán considera que, si el proyecto se inicia en el 2020, luego de lograr obtener el financiamiento y los permisos gubernamentales, se podría eliminar completamente el ingreso de las aguas residuales a la cuenca antes de 2022.

 

 

US$215.6 millones Monto de inversión para implementar proyecto para salvar el lago de Atitlán.