Creció informalidad y desempleo en 2018

 

 

 

Creció informalidad y desempleo en 2018

 

 

Aunque los cambios son leves, demuestran la falta de oportunidades laborales en el país

 

 

Las condiciones de empleo en el país se deterioraron de forma leve en el primer semestre de 2018, según la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI 1-2018).

 

 

Dicha medición refleja que la tasa de informalidad alcanzó el 70.6 por ciento y la de desempleo abierto el 2.8 por ciento, estas subieron en comparación con la ENEI 2-2017, donde se ubicaron en 69.7 y 2.3 por ciento, respectivamente.

 

 

La ENEI 1-2018, que se publicó hasta en diciembre pasado, se realizó en junio de 2018, y es comparable por la estacionalidad con la ENEI 2-2017 efectuada entre mayo y junio de dicho año, de acuerdo con el director de Censos y Encuestas del Instituto Nacional de Estadística (INE), Carlos Mancía.

 

 

 

Comentó que de 2016 a 2018 un financiamiento de la Unión Europea permitió hacer tres encuestas, pero a partir de 2018 se realizaron dos (una por semestre) con presupuesto nacional.

 

 

MENOS SUBEMPLEO

 

 

El ministro de Trabajo y Previsión Social, Gabriel Aguilera, refirió que el aumento de informalidad refleja la necesidad de hacer cambios estructurales al mercado laboral.

 

 

La disminución en la tasa de subempleo, que pasó de 12 a diez por ciento “podría decirse que se tradujo en desempleo y se convirtió en informalidad”, dijo Aguilera.

 

 

El subempleo visible es la población que trabajó de manera involuntaria menos de 40 horas semanales.

 

 

Para Luis Linares, consultor de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), estos son cambios que estadísticamente no son significativos, porque esas encuestas tienen un margen de error del cinco por ciento. Agregó que si se compara con encuestas de otros años la variación puede ser de un punto o 1.5 por ciento.

 

 

“Lo que es significativo es la informalidad que afecta a un 70 por ciento y el subempleo, porque es gente que quiere trabajar más horas y tener un ingreso mayor”, expresó. Comentó que en un estudio que realizaron sobre el nivel de ingresos, en el que se compara 2002 con 2017, se refleja el estancamiento del salario y el deterioro en materia de ingresos. Por ejemplo, el porcentaje de los asalariados que sin seguridad social es más alto en 2017 que en 2002.

 

 

La tasa de desempleo abierto en jóvenes entre 15 a 29 años subió, al ubicarse en 5.2 por ciento a nivel general, y en lo urbano metropolitano en 11.7 por ciento. Superior a la ENEI 2-2017 que fue de 4.2 y 9.8 por ciento.

 

 

Mancía explicó que esta tasa en jóvenes tiende a sobrepasar a otras áreas porque en estas la informalidad es mayor.

 

 

Se estima que entre 180 mil y 200 mil jóvenes se gradúan al año, solo el 20 por ciento ubica un empleo formal.

 

 

El ministro de Trabajo refirió que por eso es importante buscar medidas que flexibilicen el mercado laboral. Por ejemplo, impulsar nuevos empleos con el Convenio 175 de trabajo a tiempo parcial o retomar programas como la beca Mi Primer Empleo o generar programas de pasantía en empresas.

7.02 

 

Millones de personas es la población económicamente activa (PEA) hasta junio de 2018, según la ENEI 1-2018.