Cuatro aldeas en las faldas del Volcán de Fuego están incomunicadas

 

Cuatro aldeas en las faldas del Volcán de Fuego están incomunicadas

La lluvia de días recientes empeoró la situación para cuatro comunidades del municipio de Escuintla, porque terminaron de destruir sus vías de comunicación.

Las aldeas Santa Marta, Guadalupe El Zapote, Chuchu y San Felipe ya habían sido golpeadas por la gran cantidad de ceniza que las cubrió por la erupción del Volcán de Fuego el domingo.

El jueves, la lluvia provocó que el material volcánico se deslizara y destruyó el camino principal que conectaba a las cuatro comunidades con la Ruta Nacional 14.

El vicepresidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode) de Guadalupe El Zapote, Hermelindo Osorio García, dijo que la abundante ceniza afectó a las comunidades con la pérdida de varios cultivos.

Además de que las personas no han podido salir de la comunidad para sus trabajos, las clases se encuentran suspendidas por orden de las autoridades.

Los vecinos indicaron que, aunque se levante la suspensión, creen que las clases no podrán reanudarse, puesto que los maestros viven en otras comunidades y si el problema de accesibilidad vial aún no se solventa, será complicado que los educadores lleguen al lugar.

Los líderes comunitarios organizaron a la gente porque tenían noticias de que grupos de personas de la sociedad civil llevarían ayuda humanitaria.

La única forma de llegar a las comunidades, con esta emergencia, es por un camino de terracería y piedras. La entrada está ubicada en el kilómetro 81 de la ruta que de Escuintla comunica a Santa Lucía Cotzumalguapa.

Se deben recorrer por 21 kilómetros y cruzar por siete ríos para llegar a las comunidades, pero si se presenta la lluvia, el camino se vuelve intransitable, debido a las crecidas.

Por este problema no hay servicio de buses en ese camino y solamente se puede transitar con vehículo de doble tracción.

Asimismo, para llegar a Escuintla, los comunitarios deben salir por los 20 kilómetros del camino y luego tomar el transporte público para regresar a la cabecera departamental, es decir, unos 30 kilómetros más de lo que les tomaría normalmente por el camino que ahora está inhabilitado.

Al igual que todas las comunidades que se encuentran cerca del Volcán de Fuego, el principal problema que afrontan estas poblaciones son los deslizamientos de material volcánico.

Los líderes comunitarios de la aldea Guadalupe El Zapote comisionaron a un grupo de jóvenes para que se adentrara varios kilómetros en el río que destruyó el camino.

Las personas descubrieron que, varios kilómetros arriba, en las barrancas que conectan con el río Ichiguate, se encuentra acumulada gran cantidad de material volcánico, por lo que, si la lluvia continúa, lo más probable es que este baje y continué provocando problemas en los caminos.

Los comunitarios piden a las autoridades que los ayuden a habilitar el paso debido a que no tienen forma de salir a trabajar y traer recursos para sus familias.