Partidos estarían disfrazando la propaganda electoral como proselitismo

 

 

 

Partidos estarían disfrazando la propaganda electoral como proselitismo

 

 

Algunas organizaciones políticas empezaron a colocar vallas en la periferia de la ciudad en la que promocionan su nombre y eslogan.

 

 

Ante los limitados espacios con los que cuentan los partidos políticos para campaña electoral, podrían haber encontrado en el proselitismo la manera de llegar a los potenciales votantes, aunque esto signifique, para algunos, un fraude de ley.

 

 

Las organizaciones políticas tienen prohibido contratar medios de comunicación para realizar propaganda electoral, luego de las últimas reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, en el 2016 y es el Tribunal Supremo Electoral (TSE), quien está regulando la pauta.

 

 

La respuesta de las agrupaciones políticas que ya han comenzado la carrera electoral ha sido poco tradicional, pero todavía, dentro del margen de la ley: contratar vallas publicitarias y colocar el logo, color y eslogan del partido, pero sin fotografía del candidato o sin llamar al voto.

 

 

La nueva estrategia de publicidad de los partidos políticos también se utiliza en actuales campañas de radio, televisión y las redes sociales.

 

 

El semiólogo y catedrático universitario, Carlos Velásquez considera que la alternativa que están utilizando los partidos ante los limitados espacios para realizar campaña electoral, buscan impulsar los tres momentos que hay en la publicidad, y uno de ellos, el primero, posicionar la imagen institucional.

 

 

Velásquez reconoce que hacer proselitismo no es lo que los partidos políticos quisieran, en un escenario ideal de campaña electoral, sin embargo, lo que están haciendo como una alternativa apegada al decálogo de la publicidad, que consiste en posicionar en la mente el símbolo, después el programa y luego posicionar el rostro, esos son tres pasos de la publicidad clásica.

 

 

La alternativa

 

 

En el perímetro metropolitano ya se pueden observar varias vallas de diferentes organizaciones políticas llamando a los ciudadanos a que se afilien. Destaca en la publicidad el símbolo y los colores del partido.

 

 

Esta forma de posicionarse en el electorado es lícita, sin embargo, algunos ya ven un riesgo porque el proselitismo no tiene un limite de gastos, es decir, a diferencia de la campaña electoral que tiene un máximo de Q29.6 millones de inversión, en promocionar el partido político no existe ninguna restricción, toda vez la agrupación política logre justificar las fuentes de financiamiento.

 

 

“Yo lo que intuyo es que ellos no lo quieren así, sino que dentro lo que les está permitiendo la Ley Electoral es lo que les queda y entonces de alguna manera lo que buscan es que la imagen del partido, el logotipo se vaya metiendo en la mente de las personas”, explica el catedrático universitario.

 

 

El experto señala que esta estrategia tiene un impacto corto, pero podría ser consecuente con el objetivo de las reformas a la Ley Electoral, que buscaban que hubiera un voto más razonado, y al posicionar un logo y un símbolo obliga al partido a decir qué están proponiendo.

 

 

 

“Los partidos no han evolucionado, en el sentido de que siguen viendo el quehacer político como una marca, mercancía, no como una visión programática de país”, concluyó Velásquez.

 

 

Para el politólogo Renzo Rosal los partidos empezaron a lanzar publicidad disfrazada de proselitismo, la cual no la han hecho como antes, pero sí lo están haciendo.

 

 

 

“Lo están haciendo, no con alta intensidad, pero sí lo están haciendo los partidos, porque como saben que el proselitismo es un concepto que, aunque ahora está mejor regulado, los partidos están aprovechando de un concepto amplio y el hecho de que no forma parte de la regulación establecidas por el Tribunal para jugar con eso”, indicó Rosal.

 

 

 

Añadió: “No lo vemos tanto por los medios tradicionales, pero lo estamos viendo por los medios electrónicos, donde se están saltando las trancas todos los partidos y lo están haciendo con un alto nivel de opacidad, porque un partido no tiene una cuenta de Facebook, sino tienen múltiples cuentas y en cada una de ellas se están saltando la barda, partidos que tiene más reconocimiento de marca, no ocurre con todos, pero yo diría que el 50 por ciento sí lo hacen”.

 

 

Mientras que el politólogo del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), Ricardo Barreno considera que los partidos no están tratando de engañar al Tribunal con proselitismo disfrazado, siempre y cuando no se haga un llamado al voto.

 

 

 

“Los partidos si pueden promocionar los ejercicios de afiliación incluso posicionarse como partido en cuanto a sus pensamientos doctrinarios y pensamientos ideológicos, eso es lo que dentro de un plano deberían de hacer los partidos. Pero hay un riesgo que los partidos desconozcan la normativa electoral y que el Tribunal no garantice o no ejecute las sanciones”, indicó Barreno.

 

El politólogo indicó que, aunque el TSE es el encargado de coordinar todo el proceso es importante el rol de la ciudadanía para que a través de denuncias señale lo que sucede en cualquier parte del país con los partidos.

 

 

 

“El Tribunal ha tenido la capacidad de responder de manera oportuna a cualquier intento de las organizaciones políticas de promocionar más allá de la afiliación, posicionar un voto o confundir a la ciudadanía, pero conforme vaya avanzando el cierre de la etapa de inscripción de candidatos se corre el riesgo de que no haya voluntad de los partidos y de la ciudadanía de que no haya un respeto a la normativa electoral”, señaló el experto.