Circulo vicioso….o circulo virtuoso

 

Circulo vicioso….o circulo virtuoso

Por VINICIO Aguilar

Me dio mucho gusto ver a Gonzalo Marroquín y sobre todo verlo muy bien, lo visite en sus oficinas de la zona 10 en su entorno de más de 4 décadas haciendo periodismo, aunque él y sus 8 hermanos nacieron en cuna de papel (única familia en guate cuyos miembros en su mayoría tiene que ver con el periodismo, a la fecha unos de sus sobrinos Pedro Pablo es el director de La Hora). 

La amena platica fue multicolor, hablamos de todo un poco, recordamos buenas anécdotas y en medio de la plática lo llamo su hermano Luis, otro master del periodismo y referente de los corresponsales extranjeros, cuando en Guatemala casi siempre nos mandaban a colegas ticos, tan profesionales como los chapines.

Al salir de la reunión pase por la redacción de la revista Crónica, que va por su número 199 de la 2da época, año 4, que tal!; le di una rápida hojeada y al llegar a mi oficina me llamo la atención el titulo ya no digamos el contenido de la columna Enfoque escrita por Gonzalo, de la que transcribiré los dos primeros párrafos.

“Comer sano, hacer ejercicio, vivir sin estrés, disfrutar de las cosas lindas de la vida –familia, naturaleza, distracciones…-, tener paz espiritual, nos lleva a tener una vida en plenitud. Este sería un círculo virtuoso”.

“Por el contrario, hacer mal las cosas, no cuidar nuestra salud física y emocional, vivir en conflicto con los demás, alimentarnos mal, tomar caminos equivocados, nos lleva a vivir con incertidumbre, intranquilidad y sufrimiento. 

Este sería un círculo vicioso”

 

Lo primero que me vino a la mente fue revisar como esta mi entorno, como esta mi ritmo cardiaco, como esta mi respiración, como está mi interior, como luce mi exterior y que irradia mi resplandor; luego de este escáner virtual para detectar si mi vida gira en torno a un círculo vicioso o virtuoso;  pase a algo importante, mi vida espiritual, mi relación con Dios, mi respeto para con el prójimo y hasta saciar el antojo.

Se me antoja vivir en paz, en armonía y esto significa  vegetar con transparencia, saludar con vehemencia y buscar galones de paciencia, para no caer en la tentación del que circula contra la vía, del funcionario público que antes de tiempo cerró la ventanilla y del gerente que se negó a firmar la planilla, sin ponerse a pensar que esta gente vive al día.

Es muy fácil caer en el círculo vicioso, nuestro entorno mantiene una línea directa hacia esa conexión, de allí, que se debe de fortalecer el círculo virtuoso, nuestro estilo de vida tiene que ser de calidad, un tanto apegado a la letra de la canción “Desiderata” de Jorge Lavat (tiene que escucharla, no solo oírla) “enuncia tu verdad de una manera serena y clara escucha a los demás, incluso al torpe o el ignorante: también  ellos tiene su propia historia”.

 

“Sé sinceró contigo mismo, en especial no finjas el afecto y no seas cínico en el amor….cultiva la firmeza  del espíritu, para que te proteja en las adversidades repentinas, muchos temores nacen de la fatiga y la soledad…..por eso debes de estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de él…conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida, aun con todas su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo  es todavía hermoso…Se cauto…esfuérzate por ser feliz”. 

 

Una receta para el mejor vivir, una fórmula para no sucumbir, una estrategia para fortalecer nuestro circulo virtuoso; uno se genera su propio entorno, uno se desfasa o se fortalece, uno se ordena o desordena, uno se entrampa o se desata, uno se enamora y adora, uno retoma el rumbo y llega a feliz puerto.

 

Rico vivir en el circulo virtuoso, sabroso saber decir un NO o un SI según la situación, satisfactorio llegar a casa y ver como culmina  un día más de lucha, de trabajo, de sin sabores que no llegaron a amargar el  poder deleitar la cena del hogar y para complementar  en imágenes mentales abrazar a la mujer que nos hace brillar…por ser cena buenas noche Susy.