El fiambre CICIG

 

 

El fiambre CICIG

POR VINICIO Aguilar

 

 

 

En el caso CICIG es como adelantar el plato tradicional del 1 de noviembre, un fiambre  con un poco de todo, del que cada quien le pone un elemento más y dejar que sea rojo, blanco, vegetariano, carnívoro, pero al medio comeres un “revoltijo” que perdió su presentación inicial, su sabor, su atractivo, su autenticidad, dejo de entrar por la vista y para encontrar uno de sus ingredientes, hay que revolverlo todo manchándose las manos por si no uso guantes.

 

 

Que entra Ivan y que no entra, que CICIG SI o NO, recursos por acá, recursos por allá, opiniones encontradas, juristas que tiene algún nombre y grado de credibilidad opinan y sus posturas son encontradas, políticos al igual, expertos en política internacional también fijan su pensar, pero no coinciden con el colega, periodistas con versiones acomodadas a la línea de su medio y de los independientesparece una plática de líneas paralelas.

 

 

¡ Un verdadero fiambre de opiniones!, unas colegiadas pero encontradas, otras inclinadas a su mejor postor , otras que como borregos van detrás de su pastor, -esta vez no tiene nada que ver con Cash-, cientos que marchan a  favor y otro montón en  contra, pero que no saben nada del asunto, pero hay que ir a “chingar” a la plaza, y el ama de casa, al igual que el sastre (pero no Saúl ni Federico de casa Capolavoro) la “secre”y el de la planta  como su jefe el ingeniero opinan diferente y repiten lo que ven, leen y escuchan en los medios de comunicación.

 

 

El plato está servido desde hace más de diez años y ha tenido los mejores ingredientes, a muchos les dio diarrea y a otros hasta alegría, provoco los mejores comentarios, pero mientras fue pasando el tiempo y hubo cambios de  Chef, el sabor fue diferente, su presentación perdió la autenticidad , la tradicional vianda ya no fue del gusto de muchos a tal grado que prefirieron dejar de comer y entre los que  están en desacuerdo, descubrieron que se estaban sustituyendo ingredientes básicos, que lo querían adulterar, que ya no sería una comida  “chapina” que estaba sabiendo  entre “sancocho y arepa”.

 

 

El reclamo de unos fue cuando se trató de cambiar la receta original, cosa que a muchos no les importo a tal grado que buscaron apoyo legal, internacional, estudiantil, de masas, elevaron sus protestas y su tono, pero los primeros en su reclamo dijeron Fiambre Si, el Chef NO.

 

 

La mesa donde se sirvió el Fiambre está sucia, se manchó, hay muchos invitados que apoyan al mejor postor, hay quienes quieren comer lo que les den, con tal de saciar su hambre voraz, sin pensar que los efectos pueden ser “diarreicos” y fatales, mientras otros que no estaban invitados a la comida y que tenían sus reservas de comerla ahora quieren degustarla, siempre y cuando cambien al Chef, omitiendo que hay una sola receta original y que en ella se basó quien recomendó degustar del platillo.

 

 

El tiempo sazona algunos alimentos pero también los descompone, el dueño del restaurante da un SI o un NO al cocinero, si ve que este dejo de seguir al pie de la letra la receta, prefiere cambiarlo y no dejar de vender  el  fiambre, si lo deja que continúe, con el tiempo no solo perderá clientela, podría quedarse hasta sin  su negocio y  quien quita el nombre de su plato preferido…el fiambre.

 

 

Las hamburguesas gringas, los tacos mexicanos, la bandeja paisa colombiana, la ropa vieja cubana, el asado argentino, las bolas verdes ecuatorianas y las tortillas con frijoles y crema chapina, no pueden ser alteradas con más ingredientes que su receta original, porque dejarían ser comidas locales;  la CICIG como el fiambre original tiene una base, quien la cambie o altere debe dejar de cocinarla