Recetas a lo Chapatin

 

 

 

Recetas a lo Chapatin

Por VINICIO Aguilar

 

 

Pasa  a diario y diría que a todo nivel social, cultural, ideológico, raza o credo, siempre hay quien con amor y buena voluntad te recomiende, por no decir -recete- que tomar, que untar y hasta que hacer cuando una enfermedad nos asecha, un dolor nos espanta, una molestia nos quita la tranquilidad, una lesión no sana y hasta el típico ardor de garganta nos hace sentir tan  mal como para quejarnos.

 

 

Así surgen las recetas muy al estilo doctor Chapatin, que antes de usar medicamentos de laboratorio y todo lo que venden en las verde cruces, galenos por doquier, Carolina sin apellido, Samuel pero le dicen Simy, (no Jimmy) y hasta Batres pero no Raúl, tratan de comercializar y que entren por la vista y oídos, los antibióticos que borran desde la señora Flora hasta los pedazos de yerba que no se fumaron.

 

 

Así son o mejor dicho somos la gran mayoría, hoy me paso en al ascensor donde coincidí con un abogado de la institución  a quien vi algo “maluco” de su pie y no dude en decirle que fuera a rehabilitación, pero antes se frotara con árnica y  mejor si al untársela calentaba la palma de su mano sobre  la llama de una vela, incluso el fin de semana el jardinero que llega a mi casa me mostro una hoja que según el alivia la indigestión, asumo que de allí se inspiró Celia Cruz con su tema el “yerbero”

 

 

Esas recomendaciones van cargadas de buenas vibras, sobre todo cuando el “toro” del Gym  quintuplica las repeticiones a la alumna que le debe de redondear las  “nachas” a como dé lugar y en la rutina de pecho le jode el costado pues con el típico “vamos mi champion” la vuelve a colocar a la par de atleta mundialista y la siguiente semana la bella señora de las 4 décadas no aguanta levantar ni el lapicero, momento en que entra el buen samaritano y le recomienda que antes de tomar “diclo” se frote  con aceite natural, medios físicos fríos y calientes y que se tome unos días de descanso antes de volver ver al vitaminado de GMC.

 

 

…y así hay remedios sin sello de farmacéutica, no patentados y de bajo costo, pero alto  nivel de curación en especial si se aplican con fe y con el afecto del científico natural, esta mañana mientras escribía esta natural y para muchos extraña columna de opinión, escuche cuando un compañero de labores recomendaba a uno de nuestros futbolistas usar “clavo”- pero no de acero-, si no que esa deliciosas especie para cocinar, como alivio a un repentino dolor de muela.

 

 

Con esto y más se vino a mi mente, si dentro de todas esas recetas que van con sustento de cariño, se podría recomendar algo para el mal humor y prepotencia de la gran mayoría de agentes de la PNC y todas las PMT de “guate”, alguna yerba (legal) para los pilotos del servicio urbano y extraurbano de pasajeros virtuales sicarios del volante, algún frote para limpiar el cuero de algunos diputados y funcionarios públicos, incluidos jueces, fiscales del MP y cuidadores de vehículos.

 

 

De igual manera ver si entre el listado del octogenario Chapatin  hay algún brebaje que sane conciencias, que borre cicatrices y limpie heridas, o  alguna porción de jarabe que cure el hígado (incluido el de los bolos)  en este caso de los que reaccionan coléricamente o alguna frotadura con ungüento forte que ablande corazones y en especial algo para curar los resultados de malas emociones.

 

 

De última hora recomendaron aguacate para los diarreicos de mente, pero no especificaron que parte de ese fruto es el que se debe usar.