El cambio climático también pasa factura al arroz y al trigo

 

 

El cambio climático también pasa factura al arroz y al trigo

 

Un caldo, un recado, pan y galletas. Varias de las comidas que se consumen constantemente en la actualidad están hechas con base en el arroz y el trigo. 

 

En parte porque son cereales esenciales en esos alimentos pero también porque son una fuente importante de nutrientes para el beneficio de los seres humanos.

 

 

El trigo, según el portal farmacia.bio, proporciona proteínas, fibra, vitaminas del grupo B y vitamina E, minerales como zinc, hierro y calcio, entre otros. 

 

El arroz, indica el sitio, contiene todos los aminoácidos esenciales, proteína sin gluten, hidratos de carbono, vitaminas del grupo B y minerales. 

 

Pero esas propiedades, según un estudio, están en riesgo por el aumento del CO2 (dióxido de carbono) en el planeta. 

 

Científicos de la universidad de Harvard identificaron que el crecimiento de los niveles de ese gas podría provocar que para el año 2050 la ausencia de esos nutrientes afectarán a un gran porcentaje de la población en el mundo

 

El estudio señaló que las concentraciones de proteínas, hierro y zinc son entre 3 y 17 por ciento menores cuando se producen en ambientes con índices de 550 partes por millón (ppm), una cifra por encima de los niveles de las condiciones atmosféricas actuales. 

 

Se estima que a la mitad de este siglo unas 175 millones de personas, el 1.3% de la población global, tendrán deficiencias de zinc, mientras que 122 millones sufrirán disminución de proteínas. 

 

Ello también hará que 1 mil 400 millones de mujeres en edad reproductiva y de menores de cinco años reduzcan su ingesta dietética en un 4 por ciento o más. 

 

En la actualidad, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera son de 410 ppm, mientras que hace tres décadas eran de 350 ppm.